Dermatilomanía: por qué te pellizcas la piel y cómo se trata
Pellizcarte la piel hasta lastimarte es dermatilomanía. Tiene tratamiento eficaz: el entrenamiento de reversión de hábitos.
La dermatilomanía o trastorno de excoriación es cuadro donde la persona se pellizca, rasca o lastima la piel de forma recurrente, hasta producir lesiones visibles. Frecuentemente en cara, brazos, manos. Mucha gente vive con esto durante años sin saber que tiene tratamiento.
Cómo se ve
- Episodios repetidos de pellizcar piel.
- Sensación de tensión antes o cuando intenta resistir.
- Alivio o gratificación al hacerlo.
- Lesiones visibles, cicatrices.
- Intentos repetidos de dejar sin éxito.
- Vergüenza significativa, esconde las marcas.
Cuándo es trastorno
DSM-5: episodios recurrentes que causan lesiones, intentos repetidos de detener, malestar significativo o deterioro funcional, no explicable por otra condición.
Diferencia con autolesión
La autolesión (cortes) tiene componente intencional de regulación emocional. La dermatilomanía es más automática, muchas veces sin conciencia plena de estar haciéndolo.
Tratamiento
Entrenamiento de reversión de hábitos (HRT):
- Conciencia del hábito y disparadores.
- Respuesta competidora: cuando aparece impulso, otra cosa con manos (apretar pelotita, dibujar).
- Soporte social.
- Generalización.
Eficacia 60 a 80 %.
ACT (Aceptación y Compromiso): útil para trabajar con el impulso sin pelearse.
Medicación: ISRS o N-acetilcisteína (suplemento con evidencia emergente). Evaluación psiquiátrica.
Lo que NO ayuda
- "Solo dejá de hacerlo".
- Castigarte cuando te encontrás.
- Esconder y no buscar ayuda.
Cuándo agendar
Si tenés lesiones visibles por pellizcarte, si llevás años intentando dejar, si te genera vergüenza significativa, agendá con psicólogo formado en HRT o trastornos del control de impulsos.
Artículos Relacionados
Tricotilomanía: cómo se trata el arrancarse el pelo compulsivamente
Arrancarse pelo o pestañas hasta dejar zonas peladas es tricotilomanía. Tiene tratamiento eficaz: el entrenamiento de reversión de hábitos.
Onicofagia: comerse las uñas compulsivamente y cómo se trata
Morderse las uñas crónicamente es habito clínico tratable. Acá tenés cómo.